CONGA: La lucha, la mina y las elecciones. Raquel Neyra, Ecologissta. Revista Ideele Núm. 245

Fuente: Ideele Revista Nº 245

La resistencia contra el proyecto minero Conga lleva casi tres años. El mismo número de años han transcurrido desde que Elmer Campos recibió aquél impacto de  bala que lo dejó paralítico de por vida.

El 3 de julio de este año se cumplieron dos años desde que los 5 mártires de la resistencia fueron asesinados. Las viudas y sus familias viven en la pobreza, y las autoridades no hicieron prácticamente nada para apoyarlas. De vez en cuando, particulares u organizaciones intentan mover las cosas y logran algún resultado. Por su lado, el gobierno regional – que se jacta de apoyar la lucha – empleó a algunas de las viudas durante 8 meses, ofreciéndoles un pequeño trabajo. Pero no les pagó su sueldo. Una asamblea de la Plataforma Interinstitucional Celendina se vio obligada a redactar un documento exigiendo el pago. Recién entonces esa institución les pagó a las viudas.Los miembros de la resistencia han subido miles de veces a las lagunas, miles de asambleas se han realizado. Millares de volantes fueron repartidos, miles de artículos y de libros se escribieron; se dictaron decenas de conferencias; centenas de manifestaciones fueron organizadas aquí y en el extranjero. Centenares de personas de otros países llegaron a Cajamarca. Algunas personas se hicieron de un nombre a raíz de sus publicaciones sobre esta lucha, se autonombraron « grandes actores » de la resistencia cuando solo los vimos en las grandes conferencias en Lima y posando para las fotografías de aniversario.

La anulación del proyecto Conga: Nada se ha conseguido hasta ahora.
Muy por el contrario, el número de organizaciones locales que “luchan” se ha multiplicado, y aparecieron divisiones en el “movimiento social”. (Movimiento social entre comillas porque, hoy en día, cualquiera que diga o haga algo contra la mina es integrado en él, sin que ninguna medida de seguridad haya sido tomada para verificar la validez de sus intenciones.)  En efecto, una gran cantidad de estudiantes, la mayoría extranjeros, vienen a “estudiar” el movimiento, sin que se sepa a ciencia cierta lo que hacen con el material audiovisual y escrito que acumulan. De hecho que no todos son iguales: están los que una que vez que retornan a sus lugares  de origen  apoyan la resistencia. (Un ejemplo de ello fue la exposición de fotografías de Conga en Paris, realizada a comienzos del 2013, y los numerosos artículos de prensa publicados.)

Por otro lado, los verdaderos actores del movimiento social, muchas veces son víctimas de ataques en las redes sociales. Se inventan historias confusas, se levantan o se hacen resurgir viejas querellas para arrinconarlos y darles cargos de conciencia y mala imagen. Se encargan de esto los famosos trolls  de Facebook. Cuando uno logra identificarlos, entonces desaparecen por un tiempo y luego vuelven a reaparecer con otro nombre. La mayor parte de esos trolls provienen de la mina o son miembros del partido filo maoista o « pensamiento único » que no tolera ninguna « desviación » y acusa de « anarquistas, infantiles o pro mineros » a todos aquellos que denuncian la corrupción en el seno de ese partido. Los trolls tienen como objetivo manchar la integridad de los verdaderos actores del movimiento social , para liquidar adversarios políticos o, en el caso de los trolls mineros, desaparecer cualquier obstáculo que perjudique a la mina.

Sobre la izquierda y sus errores
La mina. Nos hemos acostumbrado a decir la mina, un término que engloba todo lo que beneficia al proyecto minero, ya sean los accionarios de Newmont en Denver, o los amigos de Roque Benavides en Lima, o los trabajadores de la empresa minera, o esa especie de « mano negra » que conduce hasta la embajada de los Estados Unidos en el Perú, que hace y deshace a su antojo, que controla la prensa, infiltra al movimiento social y político, lo divide y reina sobre la división.

Se dio la posibilidad de participar en las elecciones locales, municipales y regionales del 2014. La dirección del partido político de Marco Arana, Tierra y Libertad, decidió en febrero del 2014 por mayoría absoluta (11 votos contra 4), fundirse en el Frente Amplio, creado el 21 de junio del 2013, y poner su inscripción electoral a disposición de los cinco partidos que lo conforman. La dirección, rápidamente llamada el “buró” por sus decisiones antidemocráticas, decidió que las regiones de Lima y Cajamarca « eran de importancia nacional y que ellos decidirían la participación electoral en estas regiones ». Se pasó por encima de la decisión de la base del departamento de Cajamarca: 12 provincias habían tomado la decisión democrática de participar en las elecciones municipales, y 11 provincias decidieron apoyar a un candidato propio a la región. La gran mayoría optó y votó por Marco Arana como el candidato ideal. Pero él declinó la oferta argumentando que en el último congreso de Tierra y Libertad (noviembre del 2013) él había sido nombrado candidato para las elecciones presidenciales de 2016, y deseaba serlo. También sostuvo que no había que dividir el voto porque eso dañaría al movimiento social.

Quedó entonces la opción de postular a Nicanor Alvarado, que fue elegido en segundo lugar. Grandes eran la expectativas porque se buscaba una verdadera alternativa a la mina y a las políticas neoliberales extractivistas. Efectivamente, el gobierno regional de Gregorio Santos, dirigente del MAS filomaoista, fue una decepción y se hundía en oscuros y clásicos escándalos de corrupción. (Ver el artículo escrito por Ronald Gamarra, antiguo procurador en el caso Fujimori, aparecido en Hildebrant en sus trece, número 208, del 27 de junio del 2014.)

La participación de Santos en la lucha de resistencia contra el proyecto minero no era efectiva y contundente, más patibular que otra cosa. Pero, sobre todo, no había hecho absolutamente nada para detener los otros proyectos mineros en actividad. Por el contrario, salieron a la luz algunos casos en los que había colaborado con estos. Un dato extra que puede ser revelador: El vice presidente del gobierno regional, César Aliaga, es hermano del gerente del proyecto Minas Conga. A pesar de ello, el “buró”, y con él Marco Arana, se opusieron vehementemente a esta candidatura alternativa de izquierda libertaria representada por Alvarado.

A pesar del encarcelamiento de Gregorio Santos, una verdadera oposición a la mina fue liquidada sobre el altar de la “unidad”, porque se pretendía que a la izquierda de Gregorio Santos no debía oponérsele otra; a pesar de que la primera ya no tenía gran cosa que ver con el concepto de izquierda.

De esa manera, la resistencia contra el proyecto minero Conga recibió un golpe duro. Tierra y Libertad no existe más porque se fundió en el Frente Amplio, y  a éste se le cortaron las alas. Se le impidió llevar una alternativa de gobierno. ¿Qué queda entonces después de esta debacle? Quedan nuevamente los movimientos sociales divididos, los unos opuestos a los otros. ¿Error de cálculo? ¿Por qué se mató antes de nacer a un movimiento que se anunciaba prometedor y que tenía candidatos limpios de toda corrupción? Casi parecería que se le quiere facilitar las cosas a la mina.

Hoy en día, todo vale para desviar el movimiento social de resistencia contra el proyecto minero Conga y las rondas campesinas, e inducirlos «a defender Gregorio Santos y pedir su liberación ». La última reunión de la CUNARC-P, en agosto del 2014, conducida por Ydelso Hernandez es una señal de esto. Para colmo, recientemente hubo una reunión internacional en El Tambo, que acordó organizar una manifestación en Lima en su apoyo.

¿Cuál es el vínculo entre la corrupción de Santos y la resistencia contra Conga? Sus maniobras terminaron por salpicar un movimiento que comenzó con una energía excepcional, inédita en el Perú, y que dejó numerosas víctimas en el camino: por ejemplo, los cuatro miembros de la familia Chaupe, condenada por el Tribunal de Celendin a dejar sus tierras, a indemnizar a Yanacocha,  y a cumplir una pena de más de dos años de prisión no efectiva, entre otros. La defensa apelará  esta vil y sucia decisión que una vez más mancha a la justicia peruana y demuestra el nivel de corrupción que hay en ella.

Mientras se lucha y se grita bien alto contra Conga, otras empresas mineras se frotan las manos y continúan con su enriquecimiento en completa tranquilidad. Es el caso de Yanacocha, que en el 2013 extrajo más de 960000 onzas de oro de su mina y extensiones. O Tantahuatay, la mina de  oro, plata y  cobre, que va por su cuarta extensión. Se ubica en la provincia de Hualgayoc, y  es explotada por Minera Coimolache,de propiedad de Southern (44.24% de las acciones), Buenaventura ( 40.09% de las acciones) y Esproi (15.67% de las acciones).Se calcula que para el 2013 tendrá una producción de 116.300 onzas de oro y 476.000 onzas de plata. ¿Alguien está evaluando los impactos y la contaminación que producen esta explotación?

 

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